No cabe duda que los seres humanos somos animales de costumbres. Ayer, cuando me lavaba los dientes, la noche, pensé en eso. En todas las costumbres que tengo. Ya algún día platique del complejo rito que hago antes de dormir. En el mismo baño, me peino. Luego ya en la cama, pongo esencia de lavanda en mi almohada y me pongo crema para los pies. También acostumbro dormir con calcetines. Y no uso una, sino dos almohadas, una para mi cabeza y otra para los pies. Y ya acostada en posición más o menos cómoda, me acomodo la compresa calientita en la espalda y me pongo un antifaz.
Pero fuera de mi rígida rutina para dormir, también tengo otras costumbres. Por ejemplo, el café de la mañana. Con cafeína o sin ella, siento que lo necesito para despertar adecuadamente. También acostumbro quitarme los zapatos de calle, estando en casa, para usar patucos o pantuflas.
En mi relación con la gente, acostumbro a saludar a mi familia y amigos con un abrazo. De esto me di cuenta, cuando mis amigas de diario, eran orientales y suelen no abrazarse. Cuando manejo acostumbro cantar, dice Cha, que tengo memoria de chicle para la letra de las canciones. Cuando camino, voy viendo la calle y la gente y voy haciendo un relato mentalmente de lo que veo.
Cerrando con mis manas, perdón, mis costumbres, pensaba que todas estas cosas que hago y mil mas, casi de manera inconciente, reflejan lo estricto que somos de pronto. Hacer las cosas de la misma manera, de un solo estilo, seguramente no ayuda a la plasticidad de nuestro cerebro. A ver, por que no tomo jugo de manzana en lugar de café? Por que no canto mientras camino? O por que no repito la tabla periódica de los elementos mientras manejo? Por que en lugar de cambiar zapatos, no me cambio el peinado cuando llego de la calle?
Bueno, tal vez no cambie mis costumbres mas arraigadas, sobre todo aquellas que implican comodidad, pero a ver que se me ocurre hacer diferente, porque no quiero que mi cerebro deje de hacer conexiones nuevas. Tal vez, empezare a lavarme los dientes con la mano izquierda, como lo escribí ayer en el El Blog Sano… por cierto, hablando de mis otros blogs, ahí van, sin comentarios (lo cual no es bueno) pero sigo aportando. Buen viernes, buen fin. Por aquí nos vemos.
Ah! Casi olvidaba…. Los paraingenieros hacen esfuerzos por mantener estable a cuaresma, esperemos que hoy nos den un diagnostico final. Mientras, ya descubrí en Word como cambiar el idioma a español y que corrija la falta de acentos y enes con sombrerito.