El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

15 noviembre 2008

0

Contando diferente

De que me gusta contar cosas, me gusta. Algunas situaciones saben mejor viendo al interlocutor, poníendole sabor con el tono de la voz, el movimiento del cuerpo, agitar las manos, etc. Otras, son buenas para relatarse con letras, describiendo detalles de entornos y pensamientos.

Pues bien, hoy descubrí otra manera de contar algo: a través de tiras cómicas. Cómicas por los monitos, y cómicas por lo que se cuenta. Que conste que lo que haga por este medio, no será fusilarme nada de Mafalda, Charlie Brown o la extinta revista de Parchis.

Lo que aquí cuento son cosas que a mí me sucedieron y que cada que la cuento me río y se ríen los demás. ¡Uy espero que me alcance la vida para hacer tanta viñetita! Porque me han pasado mil cosas chungas, como a todos, estoy segura.

Bueno pues ahí les va la primera. Después de un par de años de no ver a una amiga de la preparatoria, me la encontre en plena venta navideña de Palacio de Hierro (tienda departamental) en pleno Distrito Federal. Yo ahí vivía con mi marido, pero ella radicaba en la ciudad que yo había dejado años atrás. Por eso fue un encuentro sorpresivo para mi, porque encontraba a una amiga que no vivía en esa mi nueva ciudad.

Ese día, Lucas y yo nos levantamos tarde y sin ganas de hacer nada por nuestro provecho, así que nos pusimos cualquier cosa para ir a buscar comida al centro comercial más cercano. Como ya hacía frío de invierno, sobre mis jeans y playera me vestí con "Cirilo".

"Cirilo" es una sudadera con pelito suavecito, de color café, de hombre y 3 tallas mayor que la mía. Es un preciado objeto que aún guardo y que cuando voy a León, mi nana no duda en decirme donde está guardado "cirilo"


Mi amiga se moría de la pena, hasta llamó a su marido para contarle la metidota de pata y ¡peor! el en lugar de reírse como yo lo hacía, la volteó a ver con cara de "no mames". Han pasado casi cinco años de aquel evento y aún suelo recordarselo a mi amiga. La cual es, por cierto, lectora privilegiada o más bien, que me privilegia con su lectura, del presente blog.

13 noviembre 2008

6

Mentadas buenas

Estaba yo toda descuajaringada. Así nomás, por varios días. Por fortuna, dicen unas galletitas chinas, se me acababa la medicina para el dolor, así que debía ir al doctor para que me diera la receta correspondiente para comprarla. En mi bolsa guardé mi maquinita casera de tomar la presión arterial, para mostrarle los últimos valores. No eran demasiado altos, sino un poco tomando en cuenta que soy de bajas presiones. ¡Presiones! dije.

- ¿Algún problema? Dijo el amable doc.


¡Híjole!
pensé ¿cómo se dice descuajaringada en inglés?


- Creo que traigo la presión alta. Preferí salir del paso con sencilla respuesta.

El doctor revisó los datos de mi aparatejo y concluyó que no era muy altos, para luego tomarme la presión con su aparato que por supuesto es mucho más confiable. Eso en mi brazo izquierdo, mientras que en mi muñeca derecha activaba el mío. Dijo que era para comparar. La %%$#"&# presión, ya era de una quinceañera en los dos aparatos. ¡La muy jija que hizo quedar como mentirosa! El chiste es que mi baumanómetro casero fue diagnosticado como sano.

- ¿Por qué creías que tenías la presión alta? ¿Qué sentiste?

- Mareo


- Prestame tu dedo.
En dos segundos, el médico preparó todo para una prueba rapidísima de glucosa, en uno tomó la muestra y en cinco, nos dió el resultado.

- Toma este botecito, el baño está saliendo a la izquierda.
Me dijo, palabras más, palabras menos.


En cuanto volví, tomó una tirita, la hundió en el botecito mencionado y exclamó:


- ¡Ahí está! Tienes una infección, por eso te has sentido así.
Dijo el galeno.

- ¡Diablos! Pensé, y yo que no acudiría al doctor por sentirme "sólo" así.


Pues ya está. Que tengo una bacteria, la llamaré la Trevi. Cinco días de ampicilina y vuelvo a que verifiquemos que la Trevi loca perdida se haya marchado a otro lado a quitar el miedo al miedo.


Ahí no acaba la cosa. Antes de volver a casa, pasamos a la farmacia para surtir la comida de la Trevi y mi medicina pa´l dolor.

Muy decidida abrí la bolsita y leí las indicaciones del frasquito de la novedad. "Tómese una hora antes de comer" y como ya me estaba dando hambre, dije ¡de una vez!.
Que abro el frasquito y vi la ampicilina. ¡Cristo de los supositorios! exclamé.

Dejo evidencia de los agravios y groserías que bien ganadas tienen esas santas capsulotas. No cunda el pánico, no me ahogaré, ya probé y si pasan, pero de que son una mentada, lo son.



Sea pues este mi reporte del retorno de Pucca. Ahora si con logo y dizque nuevo diseño del blog. Aún me falta ponerle varias monadas, entre ellas las ligas a mis blogs favoritos, pero no podía esperar más para volver y contar lo que sucedió hoy, en esta vida mía.


Diccionario de Pucca

Descuajaringada: dícese de la sensación de sentir extremo cansancio o algún malestar de difícil explicación. Imagínese una gelatina a medio cuajar.

05 noviembre 2008

4

Para ti amigo

Si, es cierto, lo que sucedió ayer fue como algo irreal. Lo que hoy viven al menos catorce familias es doloroso, extraño pero real. La noticia llenó portadas de los medios nacionales mexicanos y ocupó espacio en los internacionales.

Lo que escribo aquí no es la noticia, sino las condolencias. Mi amigo, Microturbian en ambiente bloguero, aquel que me sugirió y ayudó a abrir mi primer blog, ha sido oídos y consejos para mi. Ahora sufre y nosotros con el.

Amigo, ya sabes donde está ella, ahora está en la presencia de Dios.
Te quiero y me mantendré aquí en línea, cerca de ti, para lo que los amigos sirven. No se acaban mis oraciones, siguen por ella, por tí y por el resto de tu familia. Un beso y un sincero abrazo.

Dios danos paz para entender las tragedias
danos visión para sentir que hay vida después de la muerte
soportanos mientras vivimos ésto,
porque solos creemos que no podemos.

Amén

En el avionazo hubo víctimas civiles, entre ellas, gente que salía de sus trabajos, que estaba en la calle caminando o esperando que alguien viniera por ella. Eso hacía la mamá de Microturbian.

04 noviembre 2008

1

Calavera recibida

Está en un comentario pero merece un post completo, así que les dejo la calavera que la Moneda escribió para este blog.

Estaba la calaca en el panteón

y mentando una letanía se dio el levantón
quien sabe que rayos decía
pues canción version Paquita la del Barrio parecía

A jijos pos que hora son
el avión ya se le iba
agarro sueter y pantalón
destino al otro lado la muy "viva"

Ya de tarde que llegó
se encontró en el viejo continente
y un camion buscó
pa llegar a su pendiente


Muy silencia ella entró
sin decirle a su cliente
que por Pilarica ya llegó
y es mejor que ni le conteste

Momentito la Pilar le reclamó
inche flaca de la muerte
que ahorita estoy en mi blog
y estoy inspirada por suerte

La huesuda se sentó
y muy paciente le contestó

aqui te espero sin tos
pues tus letras son siempre para poner atención

La Pilar asi se estuvo
escribiendo para siempre
y entretuvo a la calaca
"a que buenas historias se avienta esta vieja ocurrente"


Muchas gracias mi Moneda, es un detallazo como todo lo que he recibido de ti. ¿Verdad que está linda?


28 octubre 2008

9

Una por otra

No siempre, pero sí me pasa. Tomo una de las cápsulas y digo mentalmente, si, es ésta. Un día, me tomó medio de éste, para darme cuenta de que había tomado una por otra.

Hoy tomé las cápsulas, recapacité y dije, si, es ésta. ¡Nanais! Iba justo por la campanilla cuando cacho que no era la que tocaba. Así que a lo más guácatelas, la regresé. Quedó suavecita, con una consistencia babosa. Espero que en la noche, cuando sí toque, no me de asco tomármela.

Ya me tomé la que si toca y me lanzo a la calle. Lucas me pide que salga en busca de mi regalo de cumpleaños. Así que boutiques ¡ahí les voy!. También voy por lucecitas para mi árbol o cosa parecida, de navidad.

27 octubre 2008

1

Entre ropavejera y artista

No sé cuando empecé con la idea. Como suele ser, una idea se instala en mí calladamente y cuando me doy cuenta, esa idea domina mi vida.

Por la cantidad recolectada, no deben ser más de tres semanas.
¿Qué recolecto? Paraguas rotos
¿De donde? De las calles
¿Cuántos llevo? Ocho
¿Para qué? Lo he ido descubriendo.

Lo cierto, es que soy la más feliz cuando encuentro uno en la calle o me lo traen de regalo. Igual que la mesa que un día hice, un día les muestro las cositas que tengo en mente.

Desde hoy, también recolecto cajitas de huevo. Ya las fuí a pedir a un tipo Oxxo, con cero éxito y también en un restaurant frente a mi casa, igual, nada.

Por cierto. Un día sin ir al primer cuadro de la ciudad (creo que son dos, hahaha) y lo adornan de navidad y llega el invierno. ¡Jijo! Ahora me acuerdo de lo que es sentir frió en cada cachito del cuerpo.

Este descubrimiento no hace sino fortalecer la idea de "crear" en el ambiente cálido de mi hogar. La calle está buena solo para salir a buscar algo y volver con el algo en chinga a la casa a ponerte pants calientitos.

Mi querida Candela ¡ahí te encargo cajas de huevos y paraguas rotos!