El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

04 septiembre 2009

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Si no le gusta, le damos otra

En tono meloroliquelero:

¡Si, mire!
¡Pásele!
¡Estamos manejando lo más bajo para usted!

No precios, no intereses, no niveles de grasa.

Estamos manejando niveles de 96/50 de presión arterial.

Reto a los lectores a que suelten todo tipo de noticias y agresiones ahora que la adrenalina está restringida para mi corazoncito.

Todo empezó con un:

"Que sube, que baja,
que a la reyna le duele el corazón.
Que no es el corazón,
le duele la cabeza"

Y resultó que era porque tenía la presión alta. Dediqué un rato a reflexión, meditación y cuencos tibetanos y nada funcionó. La madre le habló al cardiólogo de cabecera. De la suya, porque yo no tengo. Una pastillita y nada.

Por la noche cambian la receta y funciona. La presión arterial baja y con ella la familiar. Uno que no entiende de riesgos y complicaciones puede acostarse nomás a esperar que pase el malestar, pero cuando se tiene una madre doctora, la presión familiar aumenta.

Ahí estaba toda asustada yo, que si ya era hipertensa a mis treinta y cuatro. Tan joven y tan chacharachera. Tan cucha de otras cosas como para que me colgaran más milagritos y letras escarlatas. Asustada y enojada pasé los últimos días. Ni el twitter abrí. Facebook y Msg solo los usé intermitentemente para manifestar mis ganas de huir. ¡En fin! En un down total.

Down es lo que traía la presión sanguínea. Con las ches pastillitas para controlar quesque mi hipertensión, que parecía claramente explicable dados los últimos movimientos estratégicos en mi vida, se bloquearon los receptores de adrenalina. ¡Yo tan adicta que soy a ella! Y claro, mi cuerpo se quejó. Estuve en la pendeja. Cada medición decía menos, tanto en la presión como en los latidos. Hipotensión y bradicardia. Chula cosa.

La madre en la mañana dijo : ¡en la madre! y sugirió dejar las pastillas, más tarde el cardiologo dijo lo mismo. Que nanais de hipertensión. Que estoy sana. Que fue una crisis aislada. Que tire a la basura esas madrinolas. Que sólo le esté echando ojo a la sistólica y a la diastólica para que no se monten otra fiestecita.

Pero, como seguro sigo teniendo el efecto de las mentadas, sigo retando a que es tiempo de soltarme noticias y emociones intensas ¡al cabo que no me voy a alterar! Es toda una ganga. Aprovecha.

5 comentarios:

  1. El título del post es un homenaje a los vendedores de la feria de León:

    Si no le gusta psfff le damos otro pssff
    se lo lleva? psfff
    ponle otra! psfff

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  2. Ni me acuerdes de la Feria de León que ya te dije que lo que viví fue una gran lección para una chilanga mamona. Hablan bien padre esos compas, hasta que no los vi y oí con mis propios sentidos no entendí lo del psff. ¡Muero de risa!

    Y bueno, lo de la presión, que sube que baja, pus es normal en alguien a quien le corre tanta y tan vivaracha sangre por las venas.

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  3. Si si, son la neta con su psff que es como una necesaria pausa, entendería la audiencia, para tomar aire, pero en realidad es para escupir en el micrófono.

    Vivaracha sangre ¡apacíguate!

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  4. Hay quecuidarse, corazon!! Que las bajads y subidas asi son mu malas!! Venga, mas tequila!!

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  5. ¡Para escupir en el micrófono! jajajajaja, a webo, para escupir, es totalmente cierto.

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