El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

05 enero 2011

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Los hombres buenos

Un hombre que busca ser "hombre bueno" me da desconfianza, con justa razón.

Un hombre bueno señala los errores de los otros, pero nunca los suyos. Porque un hombre bueno insiste en que no habiendo mal intención, ninguna equivocación merece solicitar el perdón.

Pretende que su entorno sea "como debe ser" sin importar lo que le hace feliz. Las reglas de socialización, de comportamiento y de relación de pareja, que ha ido aprendiendo aleatoriamente desde su pueblo natal hasta en Animal Planet, han formado un estricto código que defiende a toda costa. Y claro, ya le queda poco por aprender al respecto, así tenga alguna una norma de conducta de los tiempos de la Inquisición.

Un hombre bueno busca reconocimiento por acciones que dice hacer por amor o altruismo. Y lo que acaba siendo es que no hay amor ni altruismo de por medio, sino una oportunidad más para que la gente diga: ¡Oh, que bueno que es!.... ¡la manga! Así que mejor ni haga nada, porque hasta ni con devoción lo hace. Lo digo frecuentemente y mi respaldo es la Biblia: "que tu mano derecha no sepa lo que hace tu mano izquierda".

Un hombre bueno jamás acepta que las cosas no van bien, aunque sea evidente que así sea. Es su vida ¡tiene que estar todo bien! Así que no hay introspección, y en calidad decimos que lo que no se mide, no se puede mejorar, no se puede controlar.

Un hombre bueno es un cobarde que no acepta que tiene miedo, que sucedió algo inesperado. Ni siquiera ante la apertura total de otra persona logran desvelar lo que realmente les mueve.

Un hombre bueno no permite que caiga su título de bueno ni hasta el final de los tiempos. Lo sabio precisamente del tiempo, es que todo cae por su propio peso. Bien dice Santa Teresa: la paciencia todo lo alcanza... incluso alcanza la verdad.

Hablando de hombres, prefiero uno que se conciba sólo como hombre. Sin adjetivos, sin que pretendan ser, sólo que sea, con sus hermosos errores, lindas equivocaciones, con malos días. Un ser más normal que lo que es un hombre bueno, es decir, un hipócrita, ególatra, mentiroso y cobarde. No gracias, de esos no.


3 comentarios:

  1. Ciertamente un hombre que se jacte de ser bueno es sumamente sospechoso. Pero yo sí creo que me gustan los hombres que actúan con bondad y que tienen buenas intenciones. Un hombre bueno, quizá ni siquiera se concibe a sí mismo como tal, pero se esfuerza todos los días por actuar con rectitud.

    En fin, los hombres buenos de deveras son escasos. Pero confío que llegarán a nuestras vidas cada vez más.

    Beso

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  2. Pucca pero yo si quiero creer que hay hombres buenos con dias malos. Yo te percibo una mujer buena, que me dices que no puedo confiar en ti entonces?. Oye apoco fuiste Teresiana?

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  3. Si! Teresiana de corazón, de MTA y todo! Tu también???

    Claro que soy confiable Azu, y claro que hay mujeres y hombres buenos... De quien desconfío es de quien navega con bandera de ser bueno... Si se es, no se tiene que cantar ¿Verdad?

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