Nada como un lugar apacible para calmar las revoluciones internas.
El aire aleja los pensamientos.
El olor invade el corazón.
La vista llena el alma.
Aquí quiero estar, o de menos, quiero mantenerme así.
Las emociones siguen, caminan conmigo e igual descansan ahora, disfrutando el paisaje.
NOTA: Escrito el 11 de junio de 2009 disfrutando de este lago frente a la Abadía de Kylemore

¡Me ha entrado un ataque de envidia! ¿Así que estás ahí, a orillas de ese lago? Ya quisiera yo una revolución interna para irme para allá... Un beso enorme y que disfrutes.
ResponderBorrarNo no, no pidas revoluciones internas!!! Igual se disfrutan los paisajes sin ellas!!! Un abrazo Isabel
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