El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

23 noviembre 2009

0

Looking for a paradise

12:30 a.m. no demasiado tarde, pero ya debería estar tratando de dormir. Ya voy. Es que hace mucho que no nos ponemos musicales en el Lienzo. Así que les dejo el video de una canción que he estado escuchando y que me gusta por su ritmo, su pochés y su coro. En español es "Buscando un paraíso".



Diccionario de Pucca:

Pochés:
de "pocho", dícese de la mezcla del español con el inglés. Cuando nuestros connacionales que se van a trabajar a Estados Unidos, vuelven a México, suelen usar la pochés. Por ejemplo: "Ya me voy a my home".

21 noviembre 2009

3

¿Qué le vemos a ese ser especial?

Hoy he arrastrado una reflexión: cuando nos sentimos flechados por una persona, ¿nos enganchamos a ella por las carencias que tenemos y que de alguna manera el otro, las cubre o las refuerza? o, esa atracción ¿es un real gusto por lo que vemos en la otra persona? o, ¿es un asunto púramente químico?, como lo he defendido por años, donde hormonas y feromonas deciden, mientras que nosotros nos volvemos "estúpidos" esclavos de éstas.

He empezado a creer que el asunto no es sólo hormonal. Es decir que mediante cercanía, olores o contactos, las químicas de ambos cuerpos envían y reciben información, creando el lazo. No, algo más debe de haber. Porque en la elección de pareja, por ejemplo, se llegan a encontrar patrones que andamos repitiendo en la vida. Así que hay algo más.

Ya que hablo de patrones, escribiré sobre las carencias. Una persona que está viviendo la soledad de manera incómoda, se enganchará fácilmente con quien signifique compañía. Suela "lógico" o "sano", pero también hay quienes traen en mente que necesitan ser protegidos, y entonces se engancharán a quienes vean con el potencial de ser sus cuidadores. Y así hay un largo etcétera, que va desde necesidades básicas hasta patologías fuertes. De lo que si estoy convencida es que si se elige a alguien en concreto porque ese "alguien" significa "algo" ante mis carencias.

Por último, la pregunta más complicada ¿qué es lo que realmente le vemos a alguien que hace que nos atrae? Su inteligencia, compatibilidad de intereses o estilo de vida, creencia y retos, etc.

Pues el tema se va empolvando, no por abandono sino porque lo ando paseando a todos lados. ¿Qué tanto implica la química, las carencias propias y el ser en sí, para engancharnos a él? Lo más triste es darte cuenta que estas enganchado en un sueño irreal basado en tus carencias, donde la pareja que tu quieres no está realmente frente a ti, es una especie de espejismo que tu mente crea para quitarte la angustia de que se terminó la búsqueda de ese alguien especial.

Quisiera descubrir los porcentajes, inventar una medición de éstos y mediante la conciencia poder "desengancharte" con aquel o aquella que no tiene nada que ver con tu realidad, con tus deseos, con tus necesidades... una pareja es para unirse mediante lo mejor de ambos y no mediante la mierda mental de alguno de los dos.

Seguiré investigando




10 noviembre 2009

0

Cuando el futuro empieza

Hace exactamente cinco años me sometí a la segunda cirugía de columna cervical. Fue una decisión difícil de tomar, por los riesgos que implicaba. Después de tener la opinión de ocho médicos, elegí al que sería el cirujano: MMM. Lo siguiente fue ponerle fecha a la cirugía: 10 de noviembre del 2004.

Un día antes fui a la Iglesia, a donde corro en mis momentos de angustia. Lloré de miedo, confieso que hasta de rabia por pasar por esa situación. Estuve ahí, hasta que me tranquilicé y me puse en manos de Dios. También platiqué con mi mamá. Hablamos de sentimientos, de Fe y del futuro.

Horas después, al despertar, me sentí con un nuevo soplo de vida. Mis piernas y mis manos tenían movimiento. Mi cuerpo era mucho más ligero, más fácil de mover que los días anteriores. Lo único que sentía era una nueva oportunidad, quería moverme cuanto antes porque sabía, sentía que lo podía hacer.

Cinco años después vivo un proceso similar. Lejos del quirófano y más dentro de mi vida. Ayer volví a la Iglesia a ponerme en las manos de Dios. Me encontré al Sagrado Corazón de Jesús y sentí su calor en mi corazón. Al volver a casa, hable con Cha. Volví a echar lágrima, me llené de cariño y mejoró mi humor. Luego vino la plática de mi mamá. Hablamos del día de hoy y del futuro. Finalmente me cerré a una conversación más, a la posibilidad de más lagrimas y me dispuse a tener una noche reparadora.

Desperté mucho más tranquila, me arreglé y tomé mi bolsa lleno de buenos deseos, de apoyo, de cariño y de fuerza. Todo eso me permitió estar en paz. Fui a plasmar una sola firma, lo último que había que hacer para que se concrete el divorcio. Fue algo muy sencillo, donde todos nos portamos amigables. Después de la firma, nos dijimos adiós y nos dimos un abrazo.

Lo que viene es algo cercano a sentir un nuevo soplo de vida, quizá no más vida, pero si una continuidad con puertas abiertas y caminos libres de recorrer. El pasado queda escrito en experiencias, risas, paisajes y hasta en fotografías. El nosotros se vuelve dos yo que ya no tienen una vida en común. La pareja se disuelve y las dos buenas personas que somos resurgen para hacer nuevas elecciones.

Soy soltera... Pucca soltera. Y de aquí en adelante, futuro y nada más.

21 octubre 2009

2

La vivencia de la muerte

Cuando yo era adolescente y mi papá enfermó, además de todo lo que ello implicó en casa, me encontré con que ninguna de mis amigas se había enfrentado a la enfermedad o muerte de un papá o mamá por enfermedad. Fue como si la situación estuviera fuera de tiempo.

Diez años después, algún papá o mamá enfermó, incluso, tristemente, falleció. Cada época tiene su "normalidad" en cuanto a enfermedad y muerte. Por ejemplo, a mis 34 años, tengo un abuelito vivo. Soy afortunada, porque algunas personas de mi edad, ya no tienen a ningún abuelito con ellos.

Seguro lo mismo verá mi mamá, que cuenta de su papá y se ha de encontrar con que sus amistades tal vez ya no tengan a sus papás vivos. Y lo mismo le pasa a mi propio abue que ha ido viendo cómo fallecen sus hermanos y amigos.

La diferencia de la etapa que vive él, a comparación de la mía y de una generación más, es que el vivir el duelo de alguien cercano le hace reflexionar sobre la cercanía de su propia muerte. Es "normal" de esta etapa de la vida pensar en eso.

Mi abue dice que están llegando las señales de que ya se tendrá que ir. A veces está mucho más triste y dice que está entregando el equipo. Cuando dice estas cosas yo trato de levantarle el ánimo, le digo que es normal que esté triste, que se vale. De pronto creo que solo necesita que alguien lo escuche. Es chistoso, el no escucha bien, pero eso no significa que no se le pueda escuchar bien. Así que lo dejo que me diga todo lo que quiera. Después de un rato empieza a bromear y lo veo mejor.

No es fácil hacerlo, escuchar a alguien que quieres, decir esas cosas, es triste y da mucho miedo, da pánico que pueda tener razón, el corazón se apachurra y dan ganas de prender la tele y terminar el tema. Dado que soy una fuente de llanto, trato de esconder las lágrimas que se me salen, pero apechugo lo que yo siento, pensando que él necesita desahogarse.

El es sabio. Es cierto que en la vejez se van recibiendo señales de que el fin se acerca. Dos semanas o 7 años, pero se acerca más de lo que se acerca a los 34. A esa edad, creo que no hay que contestarle que "no diga esas cosas" o que "no piense en eso". Que hable, que diga todo lo que tenga que decir, de la muerte y de sus miedos en general.

Pido perdón a mi mamá, mis hermanas, tíos y primos que leen ésto, sé que es mejor leer cosas divertidas. No intento poner triste a nadie. Es sólo que quería escribir de él, de lo que vive y de lo que piensa.

¡Ni modo! Así son las etapas de la vida y hay que aprender. Espero aprender un poco más de qué decirle y cómo puedo darle amor y paz.

16 octubre 2009

3

Lee un libro

Todavía yo estaba en Limerick cuando falleció Frank McCourt. El pueblo entero se mostraba consternado, hasta sus mayores críticos daban entrevistas diciendo que era una pérdida irreparable. Si, un escritor nacido en Nueva York, Estados Unidos, pero que creció en Limerick, Irlanda tenía feroces críticos. Gente que durante décadas ha dicho que la visión que Frank McCourt que refleja en su bestseller "Angela´s Ashes" (Las cenizas de Angela) es de una Irlanda surreal que hacía ver a los irlandeses como borrachos y pobres.

En mis vacaciones, que acaban de concluir, finalmente leí este libro. Creí que lo debía de leer mientras estuviera en Limerick, pero ahora veo que no era necesario. Confieso que si me emocioné al leer expresiones de los irlandeses, lo que se dice de la gente de Limerick o de otras partes de Irlanda, encontrarme con calles que pude recorrer mentalmente mientra leía lo que pasó en ellas hace casi 70 años.

El libro lo recomiendo aunque no conozcan Limerick o Irlanda. El autor hace un relato de su infancia, dando detalles de la visión de un niño sobre la pobreza, el amor, la muerte y todo lo que tuvo que vivir Frank cuando su familia decide ir a buscar suerte en Irlanda, porque en Nueva York ya no les estaba yendo bien. Se encuentran con una Irlanda pobre y familiares que no los reciben con gusto.

Tu, como yo, imaginarás que es un libro triste por el entorno en que se desarrolla la historia. Ahora que ya lo leí, te diría que sí y no. Lo que se lee son las palabras de un niño. En ellas hay ingenuidad que resulta muy simpática. Mientras no se olvide que es un niño el que nos habla, el libro se disfruta muchísimo. Altamente recomendable.

06 octubre 2009

4

Maniquí artrítico

Desde mi primera visita a Panamá me llamó la atención ese detalle. Fue hace seis años más o menos. Las otras dos veces que vine, me volví a reír y a sorprender. Ahora no me quedé con las ganas de platicarlo.

Resulta que en las tiendas de la zona popular, pero también en una que otra boutique en los centros comerciales nice, usan maniquis de pechonalidad, pero en serio. Y así que tu digas, las panameñas son así, no. Son "culonas" dirían los españoles, nomás.

Lo sé, es como el hecho de que los maniquis que usamos en México son como talla 0 ¡bueno! si la ranita de las tallas pudiera brincar para atras lo haría con esas monas.

¿Por qué se usa lo irreal en la mercadotecnia? ¿Por qué nos gusta que nos vendan así? ¿Por qué necesitamos que nos vendan así?

¡En fin! No se trata de filosofar. Solo de compartir los dotes de los maniquis panameños.

Especialmente para ellos, aunque mal paguen. ¿Verdad que si están de no mames?