El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

31 enero 2007

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Trabajo honrado

El destino y un anuncio, las habían llevado ahí. Una a la otra, se daba palabras de ánimo. Había que ir preparadas para todo. No somos las primeras, ni las últimas. Le decía una a la otra.

Al entrar, se les acercó un hombre y les indicó que bajaran las escaleras. Pues bajemos. Dijo la que seguía a la que parecía conocer más el lugar. Espérate, ni le dijimos nada, no sabe a que venimos. Y regresó con aquel hombre. Él, al escucharla, le comenzó a sonreír, le dijo algo y, ella se dio vuelta.
Que sí, que es abajo.

Un tiempo después, cuando sabían que sería inevitable, sortearon quien sería la primera. Las dos habían nacido en ciudades catalogadas como peligrosas, Bogotá y la Cd. de México. Sin embargo, ningún peligro de sus ciudades, las había preparado para esto. Lo mejor, es no mostrar miedo. Le dijo al oído. Claro, como tu no vas a ser la primera. Pensó la otra.

Llegado el momento se escuchó un ¡Next! Y esa palabra tuvo cara. No parecía mayor que ella. Aunque siendo hombre, seguro sería mucho más fuerte. Mientras lo seguía, cruzaban una bodega que no tuvo claro, qué almacenaba. Cada dos pasos, saltaba una bolsa, una caja y hasta un balón de voleibol. Donde diablos me vine a meter. Pensó. Pero ese pensamiento nunca se volvió un hecho. El razonable hecho, de dar la vuelta y correr.

Finalmente, cruzaron una puerta y él frenó. Parecía que era ahí. No esperaba un lugar de minimalismo puro, pero ¿Ahí? Y como si aquél hombre la hubiera escuchado, le señaló que si, que ahí. Seguía siendo una bodega. Mucho menor que la que habían cruzado. En el centro, estaban unas cajas de plástico. Donde él se estaba acomodando.

Aunque tenía miedo, sonrió, le parecía absurdo lo que estaba a punto de pasar. Aquel lugar, las cajas, nunca las hubiera previsto. El, parecía hallarse cómodo en las cajas. Era joven, tal vez hasta unos 5 años menos que ella. Viéndolo desde arriba, no era feo. Y eso la tranquilizaba mucho. Parece irracional, pero eso la tranquilizaba.

No duró mucho. Lo natural. El pareció agradecido, lo justo, desde el punto de vista de ella. A ver que cara me ve la colombiana, pensaba. Iba sorteando nuevamente el balón de voleibol, bolsas y cajas dobladas. Al salir, buscó con la mirada a su amiga, pero no la encontró. El musulmán, le dijo que había sido llamada también.

En ese momento ella tenía ya el celular en la mano. Quería contarle a alguien. Pero se detuvo. ¿Qué voy a contar? … La colombiana salió y sus miradas se cruzaron. Sin decirse nada, caminaron hacia las escaleras eléctricas. La mexicana fue la primera en hablar.

- ¿Cómo fue?
- Creo que bien.
Dijo la colombiana, con un semblante difícil de descifrar.
¿Y a ti?
- Igual. Pero el lugar fue muy extraño. Era una bodega, con muchos estantes. Sin sillas.
- Ah, no. Lo mío si fue normal. ¿Vamos al baño?

Se dirigieron, en silencio, a los baños públicos. Entre la rutina, de una cuidar las cosas de la otra y cambiar roles, no se mencionó nada más. Sin embargo, al salir, la mexicana volvió a ser la primera en hablar.

-
¿Qué te dijeron?
- Nada.
- ¿No te dijeron si te hablarían? O ¿qué puesto es el vacante?
- Ah si, que en unos dos o tres días. Y que el puesto es no sé, algo así como atender a los clientes. A ti ¿igual?
- No. Bueno, me dijeron que en uno o dos días, y que era en administración.
- Tal vez vieron tu civi (CV) y por eso te propusieron eso.
- Si, tal vez.
Y mientras lo decía, la mexicana se daba cuenta que le había ido bien.

Su primera entrevista de trabajo de aquella etapa, había salido bastante bien. Eso es lo que sabía que iba a contar.

Es mi primera vez en muchos sentidos. Desde que me incapacitaron en julio del 2005 no había estado tan cerca de volver a trabajar. Fue mi primera entrevista en ingles. La primera, en Birmingham. La primera, en una tienda de deportes. La primera, sentada en una caja de plástico. Y no cabe duda que, la primera vez, es para recordarse siempre.

Mientras escribo, leo en Milenio, que detuvieron a 7 personas en Londres. Sin embargo, en el cuerpo de la noticia, dicen que el arresto fue en una ciudad al noroeste de Londres, Birmingham. Con los arrestos, desarticulan un ataque terrorista que estaba próximo a llevarse a cabo. Dice, que durante la madrugada de hoy, la policía irrumpió varias casas en Birmingham, para catearlas. Veo a mi alrededor. Hay 2 botes vacíos de refresco. Dos de agua, también vacíos. Un sillón lleno de ropa. Calcetines, aunque doblados, en el suelo. Veo mis lentes junto a una vitacilina, un tajín y una bolsa de granola. Todo sobre mi escritorio. Y me pregunto… Acaso ¿habrá entrado la policía en la madrugada y cateó mi casa? Ja ja ja ja.

Ya pues, dejo la escritura y hago un poco de orden aquí.

2 comentarios:

  1. Las primeras experiencias del inicio de cualquier etapa siempre han sido para recordarse...

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  2. Uts, no todas. Hay algunas "primeras" que he preferido olvidar. Por ejemplo la primera vez que hable ante mucha gente. La primera vez que comí (del verbo, me hicieron comer)hígado. La primera vez que le vi los ojos a un ratón. Guag!!!

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