El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

29 febrero 2008

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Súper trucha en la ducha

Mi irish regadera tiene su encanto. El conjunto completo, la ducha, es una curiosidad. Las dimensiones son las necesarias de una cabina de la máquina del tiempo. Lo justo, como para que al momento en que te desintegres o te reintegres, vayas y vengas respectivamente, ninguna molécula se pierda.

No crea el radio escucha que me quejo, no, sería injusta. Ese mini espacio reconforta mi cuerpecito, afloja los músculos y calienta mi pielecita. Pero es necesario decir que tiene sus desventajas bañarse en una cama de bronceado vertical.

Las casi seis semanas que tengo de usarla, un día si y otro también, me preguntaba qué datos antropométricos fueron usados para su diseño. No le encuentro. Neta que si es para abrir un expediente X.

Hoy la empecé a ver con distintos ojos. Resulta que al levantarme de mi cama, a las frescas horas que lo hago, tomé, como todos los días, una cobijita para echármela encima antes de salir de mi habitación.

Como se puede pensar, esa actividad la hago media dormida, apenas despertando. Así que no le pongo mucha ciencia a los tiempos y movimientos necesarios. ¡Debería de hacerlo! Porque algo hice que el tiempo se detuvo con mi brazo derecho sobre mi cabeza. A la altura del omóplato de ese lado, salió una carita gritando “lonoooool” :(

"Chale", dije y seguí con mi rutina de desayuno y computadora. Dos horas después me di por vencida y decidí darme una hidroterapia limpiadora, o sea bañarme y poner mi espaldita en el chorro de agua calientita. Estaba en eso, cuando me di cuenta que mi cuerpo estaba recargadísimo en una de las paredes de la cabina mientras disfrutaba del agua reparadora. ¡Ah que rico! Fue como hidroterapia en camita.

La carita sigue ahí, pero creo que ya no tan saltona. Mi cabina bañadora sigue sin ser ergonómica, pero sigue siendo maravillosa y hoy la quiero más que nunca.


NOTA: buscando imagen para engalanar el post, me encuentro con que mi cabina es de proporciones comunes. Igual da, el mercado dirá misa, pero yo digo que no es ergonómica y los datos antropométricos fueron tomados de una vara de nardo sin brazos ni piernas.

3 comentarios:

  1. Hola Pucca, pasaba a saludar y ver la nube, te quedó de 10!

    ¡Saludos!

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  2. Yo tambien creo en los poderes curativos de un baño calientito y ¡sin prisas!, mejor aun con buena musica y luz tenue, ufff!!! ya quiero uno. Ridis

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  3. jaja gracias a la blogueria (un buen lugar para encontrar mejoras a los blogs)
    jaja hasta crees que con esas dimensiones voy a apagar la luz!!! pero si, bajo otras condiciones sería rico, Ridis.

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