El blog de Pucca está en obras. Vuelvo pronto, ya casi queda

01 septiembre 2008

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Under my umbrella

¿Alguien sabe si Mary Poppins algún día intentó volar con su sombrilla sobre la Isla Verde? Yo creo que si lo intentó, fue su primera y última vez.

Lo bueno es que aquí no hay cerros, sino seguramente hubiera acabado embarrada en alguno. Aún así, un mal final habría tenido.


Hoy salí a las calles irlandesas, sólo a caminar y a comprar una bolsa para agua caliente. Es que es buena para trabajar, en cualquier lado uno consigue agua calientita y se la pone en su dolencia, para apaciguar la queja.

Bueno, pues desde que me levanté, esperaba el mejor momento para salir. Fue a eso de las cuatro y media, que acabando la quinta tormenta del día, salió una vez más el sol, y "patitas pa´que te quiero", ora si que me hice al pavimento, como los marineros se hacen a la mar.


En las calles, había otra vez niños uniformados ¡se acabaron las vacaciones! Las niñas y chavitas, vuelven a usar esas faldas que tanto me llaman la atención. Hay faldas al tobillo, pero aquí usan lo que le sigue. Nadie me sabe decir la razón, yo sospecho que es para que el aire no les ponga una falda normal de bufanda.


El aire, en eso estaba. Que regresando a casa, se terminaba la sexta tormenta del día, ya solo estaba lloviendo un poquitín. Presta cual soy saqué mi arma para hacerle frente. Pero en menos de dos cuadras, decidí mojarme a seguir luchando contra el aire.


Iba justo por una parte peatonal, tratando que el aire no jalara mi paraguas, pero tampoco me lo doblara... claro y ambas cosas, sin que yo saliera mojada. En esas andaba, cuando me cruzo con un niño con el mismo problema que yo. Por fortuna, el papá llegó, el de él, el mío se me aparece ahí y la que se voltea al revés soy yo. El sabio papá irlandés le dijo al niño (y a mi) cómo entender al aire.


¡Dos cuadras!
a eso se limitó mi entendimiento con él. Eso de hacer fuercitas con el aire y tratando de salvar la integridad de un grupo de fierros y tela, a costa de mis brazos, no se me dió. Ya ven lo que dicen, más vale que digan se mojó que ahí quedó.


¡Claro! Son las 11:40 pm de la noche y estoy en calidad de Calderón. Solo que yo de mi bracito derecho. Ya decía yo el otro día que era más sano salir con impermeable que con paraguas. ¿Por qué lo olvidé hoy?

3 comentarios:

  1. A ti se te olvido el impermeable, pero a mi se me olvido el paraguas. A las cinco y media y segun cruzaba el puiente, comenzo a llover a cantaros, me puse pipandito, llegue a casa chorreando y con los pies congelados (llevaba sandalias). A partir de ahora llevo dos paraguas en el bolso, por si una se me queda en casa!!

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  2. De verdad invertir en paraguas en estas tierras es inútil, si no se pierden, estallan irremediablemente en el momento peor de la tormenta. Acá mejor optamos por comprar literalmente una sombrilla, incómoda, grande, pesada pero efectiva.

    Abrazo

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  3. Es cierto... de plano yo prefiero el impermeable pesa menos.

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